El Estrés

El Estrés es la reacción natural de nuestro organismo ante un desafío, exigencia o amenaza (real o percibida). Es esa respuesta de “lucha o huida” que aumenta la alerta y nos prepara para actuar. En pequeñas dosis (conocido como eustrés), es positivo, ya que nos motiva a cumplir plazos o a evitar peligros. Sin embargo, cuando las demandas del entorno superan nuestros recursos o el estrés se vuelve crónico y persistente, pasa a ser distrés, afectando seriamente nuestra salud física y mental. Es crucial diferenciar entre la tensión puntual y el estado de sobrecarga continua.

Cuando el estado de alerta se mantiene de forma ininterrumpida y se convierte en un estado persistente, profundo y desadaptativo, puede afectar seriamente nuestra calidad de vida. Muchas personas experimentan estrés en momentos puntuales, como antes de una presentación o un examen, pero cuando estos episodios se vuelven frecuentes, intensos y la sensación de sobrecarga se prolonga, es fundamental prestar atención y buscar maneras de gestionarlo.


Características del Estrés Crónico

El estrés crónico se manifiesta a través de una serie de síntomas físicos, cognitivos y conductuales que impactan nuestro bienestar integral.

Herramientas para Manejar el Estrés 🧘‍♀️

En MOOD (o en el espacio de apoyo que consideres), creemos que hay varias herramientas efectivas que pueden ayudar a suavizar los efectos del estrés y fomentar la recuperación y el equilibrio.

Aquí te compartimos algunas:

  1. Identificación y Límites: Aprende a identificar tus principales estresores y a decir “no” para establecer límites saludables en tu vida personal y laboral, protegiendo así tu tiempo y energía.
  2. Rutinas de Relajación: Incorpora breves momentos de relajación consciente a tu día. Esto puede ser a través de ejercicios de respiración profunda, meditación mindfulness o body scan (exploración corporal).
  3. Ejercicio Físico Regular: El movimiento es un excelente liberador de tensión. Realiza actividad física regularmente, eligiendo una actividad que te permita descargar energía y concentrarte en el cuerpo, como correr, natación o kickboxing.
  4. Higiene del Sueño: El descanso es vital para la reparación del organismo. Intenta mantener una rutina de sueño lo más regular posible, y crea un ambiente tranquilo y oscuro para facilitar la desconexión.
  5. Dieta y Nutrición Consciente: Presta atención a tu alimentación. Priorizar comidas nutritivas y evitar el exceso de estimulantes (como la cafeína) puede ayudar a estabilizar tus niveles de energía y reducir la sensación de ansiedad.
  6. Gestión del Tiempo (Planificación): Organiza tus tareas y prioriza. Esto ayuda a reducir la sensación de sobrecarga y te da un sentido de control sobre tus responsabilidades.

Si el estrés persiste o interfiere significativamente en tu vida, es importante consultar con un profesional de la salud mental.

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